Autocuidado
Cómo leer tu glucometría: qué significa estar dentro del rango
Equipo Medline 5 min de lectura
Los cortes de la glucometría cambian según cuándo te mediste. Qué significan 100, 126, 140 y 200 mg/dL, y por qué el mismo número no dice lo mismo.
El error más común al mirar una glucometría es mirar sólo el número. Un mismo valor puede ser normal o preocupante según cuándo se tomó la muestra, y quien no anota el momento acaba con una libreta de cifras que no se pueden interpretar. Antes de comparar contra ningún corte, hay que responder una pregunta: ¿esto fue en ayunas, dos horas después de comer, o a una hora cualquiera?
En ayunas
Ayunas significa al despertar, antes de comer o tomar nada distinto de agua, con ocho horas o más sin ingerir alimentos. Los cortes que usa la práctica clínica —los de la Asociación Americana de Diabetes, que son los que se aplican en Colombia— son:
- Por debajo de 100 mg/dL: dentro del rango normal.
- Entre 100 y 125 mg/dL: zona de prediabetes. No es diabetes, y es el momento en el que las cosas todavía se mueven.
- 126 mg/dL o más: por encima del corte. Se confirma con otra medición y se consulta.
Dos horas después de comer
Aquí los cortes son más altos, porque después de comer la glucosa sube — en todo el mundo, también en quien no tiene diabetes. Se cuentan dos horas desde el primer bocado, no desde el último.
- Por debajo de 140 mg/dL: dentro de lo esperado.
- Entre 140 y 199 mg/dL: elevada. Vale la pena seguirla.
- 200 mg/dL o más: alta. Se comenta con el médico.
Con estos dos bloques delante se entiende la frase del principio: 130 mg/dL en ayunas está en zona de prediabetes, y 130 mg/dL a las dos horas de almorzar está dentro de lo esperado. Es el mismo número y no significa lo mismo. Una app que clasificara sin mirar el momento de la toma alarmaría a la persona después de cada almuerzo, hasta que aprendiera a ignorarla — y una alarma que se ignora es peor que ninguna.
A una hora cualquiera
Si no se sabe cuándo fue la última comida, sólo se puede juzgar con el corte alto: 200 mg/dL o más es un valor que se repite y se consulta. Entre 140 y 199 conviene anotar si fue cerca de una comida, porque ese dato es el que convierte la cifra en información.
Lo que mueve el número sin que usted haya cambiado nada
Antes de asustarse por una cifra suelta, conviene saber qué la altera. No es una lista de excusas: es lo que hace que una sola medición valga poco.
- Una noche mala de sueño sube la glucemia de la mañana siguiente, y bastante.
- Una infección —incluso una gripa— la sube mientras dura.
- El estrés agudo la sube: las hormonas que libera el cuerpo movilizan glucosa a propósito.
- Algunos medicamentos la suben, empezando por los corticoides. Si le mandaron uno, cuéntelo.
- El ejercicio la baja durante horas, a veces hasta la madrugada siguiente.
El extremo que sí es una urgencia
Todo lo anterior mira hacia arriba. Hacia abajo el asunto es distinto porque el tiempo de reacción es corto:
- Por debajo de 70 mg/dL: es baja. Tome algo dulce de acción rápida y vuelva a medir en quince minutos.
- Por debajo de 54 mg/dL: es hipoglucemia. Azúcar de acción rápida ya, y busque ayuda si no mejora.
«Azúcar de acción rápida» quiere decir azúcar, jugo o panela disuelta — no chocolate ni galletas, cuya grasa retrasa la absorción justo cuando lo que se necesita es velocidad.
Cómo medir para que el número sirva
- Lávese las manos con agua y jabón, y séquelas. El alcohol no es equivalente: si queda húmedo, diluye la gota. Y un residuo de fruta en el dedo puede duplicar la lectura.
- Pinche el costado del dedo, no la yema. Duele menos y sangra mejor.
- No exprima el dedo. Al exprimir sale líquido del tejido, no sangre, y el valor baja.
- Anote el valor con la hora y el momento —ayunas, dos horas después de comer, aleatoria—. Un valor sin etiqueta es medio dato.
- Revise que las tiras no estén vencidas y que se hayan guardado tapadas. Una tira mal guardada da un número perfectamente plausible y equivocado.
Una glucometría suelta no dice casi nada. Catorce, con su hora y su etiqueta, dicen casi todo.
Este artículo explica qué significan los cortes que usa la práctica clínica: no interpreta el resultado de nadie ni diagnostica. Ni una glucometría alta hace un diagnóstico de diabetes, ni una normal lo descarta. Lleve sus mediciones anotadas a su médico — con las fechas y las etiquetas — y que la lectura la haga él.