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Imágenes diagnósticas

Preparación para una ecografía, una resonancia y una tomografía: qué te van a pedir

Equipo Medline 6 min de lectura

Vejiga llena, ayuno de cuatro horas, sin objetos metálicos, creatinina reciente: qué exige cada estudio de imagen diagnóstica y por qué, para no perder la cita.

La cita de imágenes que más se pierde es la que se pierde por la preparación. Nadie llega tarde a una resonancia: llega con un piercing que no se puede quitar, o con la vejiga vacía, o desayunado. Y la consecuencia no es una llamada de atención — es que el estudio se reprograma, porque la imagen no se va a ver. Esto es lo que pide cada uno y, sobre todo, por qué.

Ecografía

La ecografía es la que más variedad de preparación tiene, porque depende de qué se mira. Las cuatro indicaciones que aparecen en el catálogo son éstas, literales:

Y hay ecografías que no piden nada. El porqué de cada una es físico, no burocrático: el ultrasonido no atraviesa el gas y sí atraviesa el líquido. Una vejiga llena empuja el intestino hacia arriba y hace de ventana para ver el útero, los ovarios o la próstata; con la vejiga vacía, lo que hay en el camino es gas intestinal y la imagen se pierde. El ayuno de ocho horas, en cambio, es para el abdomen superior: comer contrae la vesícula y la deja vacía, y una vesícula vacía no se puede evaluar.

Resonancia magnética

Aquí la preparación es sobre todo de seguridad. Las dos indicaciones del catálogo son:

La resonancia es un imán permanente y muy potente. No es que el metal «interfiera con la imagen»: es que el imán no se apaga entre pacientes. Por eso lo del marcapasos y los implantes no es una pregunta de rutina sino la más importante del día, y por eso la sala tiene una puerta que no se cruza con nada metálico encima. Lo de la claustrofobia tampoco es cortesía: el túnel es estrecho y el estudio dura entre veinte y cuarenta minutos, y si se sabe de antemano se puede planear.

Lo de la creatinina reciente sí es clínico. El medio de contraste se elimina por el riñón; saber cómo está funcionando antes de inyectarlo es lo que evita el problema, no lo que lo detecta después.

Tomografía

La alergia al yodo es la pregunta que hay que contestar bien, no rápido. Si alguna vez tuvo una reacción a un medio de contraste yodado —ronchas, dificultad para respirar, hinchazón—, eso se dice antes, no durante. Y el ayuno de cuatro horas del contraste no es por la imagen: es porque el contraste puede dar náuseas.

Radiografía, mamografía y densitometría

Las tres piden lo mismo y es lo más simple de la lista: venir sin objetos metálicos ni joyas en la zona del estudio; en la radiografía de tórax, sin joyas ni objetos metálicos en el tórax. Un botón, un sostén con varilla o una cadena aparecen en la placa como una sombra que tapa justo lo que se quería ver.

Las tres cosas que no dice la preparación y conviene llevar

  1. La orden médica. Aunque el estudio ya esté pagado, es la que dice qué se busca — y un radiólogo que no sabe qué se busca informa lo que ve, no lo que importa.
  2. Los estudios anteriores de la misma zona, si los tiene. Buena parte del valor de una imagen es la comparación con la de hace un año.
  3. Ropa cómoda y sin metal. Se ahorra la bata y quince minutos.

La preparación no es un requisito administrativo. Es la diferencia entre una imagen que contesta la pregunta y una que hay que repetir.

Las indicaciones de arriba son las que Medline publica junto a cada estudio, y viajan con la cita: lo que se le dijo al paciente al agendar es lo que sigue diciendo su cita aunque el catálogo cambie después. Si su caso tiene algo particular —embarazo, un implante, una alergia conocida—, dígalo al agendar y confírmelo con su médico.